La Casina
  "Ante la imagen de la Santina se oró
se proyectó, se vio, por decirlo así
el desarrollo de la obra... siete años
de vida intensa en aquel bendito recinto
dan mucho de sí, y todo lo que dieron
fue en torno del ideal de mi vida,
que surgió y cristalizó mirando a la Santina".
 

 

La Casina hace referencia a esa presencia de Pedro Poveda en Covadonga, durante siete años, como canónigo de esta Basílica y a su empeño de dar respuesta a la necesidad social que se vivía en España, especialmente en el campo de la educación, en aquellos primeros años del siglo XX.
En el año 1927, la Institución Teresiana, recientemente aprobada, obtuvo el regalo de poder continuar esa presencia en este lugar que habría de servir para "consolidar y afirmar los cimientos de la obra", siendo testigos, las que aquí viven y quienes aquí peregrinan, de "aquella primera consagración que ante el altar de la Santina hicieron aquellas" (en Carta de P. Poveda 1926) que dieron visibilidad al carisma del fundador.  

La Casina hoy es un lugar de acogida, para el encuentro y la oración. Es un lugar también que nos acerca a los orígenes de la obra y la experiencia vivida aquí por su fundador, San Pedro Poveda Castroverde.
Las que aquí vivan tienen, de parte del fundador, el especial encargo de ser presencia orante ante la Cueva de Covadonga, "ante el altar de la Santina, donde tantas veces se pensó, planeó, pidió, suplicó" (en Carta a Magdalena Ayuso, P. Poveda 1930)
Tambien es importante señalar la colaboración que es ofrece en la Pastoral del Santuario.

 

 
San Pedro Poveda
 
 
 
 

La fuerza de una Vocación
«Dadme una vocación y yo os devolveré una escuela, un método y una pedagogía»
(Oviedo 1912)
Humanismo verdad
«Yo quiero, sí, vidas humanas; pero como entiendo que esas vidas no podrán ser cual las deseamos si no son vidas de Dios, pretendo comenzar por henchir de Dios a los que han de vivir una verdadera vida humana»
«La Encarnación, bien entendida, la persona de Cristo, su naturaleza y su vida dan, para quien lo entiende, la norma segura para llegar a ser santo, con la santidad más verdadera, siendo al propio tiempo humano, con el humanismo verdad» (¿Jaén 1913-16?)
Juventud, fuerza y esperanza en el mundo

«¿Quiénes son los que reaccionan? Los jóvenes. ¿Quiénes los más valientes, intrépidos, temerarios, arriesgados? Los jóvenes. ¿Quiénes son lo que tienen ideales, los que se olvidan de sí, los que encienden el fuego? Los jóvenes. ¡Oh, juventud, arma poderosa, brazo casi omnipotente, fuerza del mundo!» (Madrid, 1933)
“Siete años de vida intensa en aquel bendito recinto dan mucho de sí, y todo lo que dieron fue en torno del ideal de vida, que surgió y cristalizó mirando a la Santina”
(Pedro Poveda, Diciembre 1928)